El poder de las iniciativas de paisaje radica en alinear los intereses y prioridades de las partes interesadas clave, incluidas las comunidades locales, los profesionales, los actores del mercado y los gobiernos locales en torno a objetivos, acciones e inversiones colectivas, de modo que puedan financiar y abordar mejor las condiciones del sistema necesarias para lograr impactos de sostenibilidad a largo plazo a escala de paisaje.